Los que me conocéis sabéis que yo soy más de salado que de dulce, pero de tanto en tanto necesito también mi ración de caprichito, para la merienda, para acompañar una tacita de té… y hacía tiempo que no me preparaba un BIZCOCHO MARMOLADO.

En este caso os traigo una receta válida para personas que no consumen proteína animal y que estoy segura que gustará a todos.

Lo que hice fue sustituir los huevos de gallina (eco, siempre que los uso) por huevos de lino. Abajo te explico cómo se hace esa magia. 🧙‍♀️

No necesitas ser vegano para saber cómo hacer huevos de lino, te puede sacar de un apuro si un domingo por la tarde te da el furor bizcochero y descubres que ¡¡¡oh, cielos, no quedan huevos en la nevera!!! Pues DO NOT PANIC 😱 , ten siempre a mano una bolsita de semillas de lino dorado y un molinillo de café y !TACHÁN! Solucionado.

Me encanta tunear recetas, hacer pruebas, y dar algún salto mortal sobre fogones a ver qué pasa. Creo que es la manera de descubrir sorpresas agradables (y alguna no tanto, también es verdad) pero en cualquier caso de crecer, experimentar y dar rienda suelta a nuestra creatividad cocinera.

No me enrollo más y vamos a la receta del BIZCOCHO MARMOLADO

Las cantidades son para un molde de 20cm y sale bastante altito. Da como para 20 porciones pequeñas (no te aconsejo que te cortes una super porción) Si quieres hacer menos cantidad para un molde más pequeño, no hay problema, solo tendrás que dividir proporcionalmente los ingredientes.

!!Vamos allá!!

Ingredientes:

  • 1 taza de yogurt vegetal (yo he usado el Happy Coco sabor vainilla)
  • ⅔ taza de aceite de girasol (no refinado)
  • 6 huevos de lino*
  • 1,5 tazas de harina de quinoa (puedes usar de trigo, espelta, kamut, avena…)
  • 1,5 tazas de almendra molida
  • 2 tazas de azúcar mascabado o integral de caña
  • ½ taza de pepitas de cacao al 72%
  • 2 cp de levadura
  • La ralladura de medio limón (eco, por favor, que nos vamos a comer la piel)
  • Un pellizquito de sal (chiquitín, chiquitín!)

Otras cositas que necesitarás:

  • Un molde de 20 cm (redondo, cuadrado, desmontable…)
  • Papel de horno o spray antiadherente para moldes de horno
  • Rallador de cítricos (mi favorito el Microplane)
  • Un colador para tamizar las harinas
  • Dos boles, uno para sólidos otro para secos
  • Una espátula de silicona
  • Un horno precalentado, claro está

Cómo hacemos el bizcocho:

  • CS: cucharada sopera
  • CP: cuhcarada postre
  1. Lo primerito de todo es encender el horno. Hazlo YA. O corres el peligro de tener todo listo y el horno frío.
  1. Lo segundo es preparar los huevos de lino. Para eso necesitas 6 cs de semillas de lino. Las has de moler en un molinillo de café o similar y una vez hechas polvo las pones en un bol con una proporción de 1 cs de lino: 3 cs de agua. O sea, que aquí pondríamos 18 de agua. Mezclar bien y lo dejas reposar en la nevera unos 15 minutos (o mientras que preparas el resto de ingredientes).
  1. Después pasas por el colador o tamizador las harinas, la almendra molida, la levadura y la sal. Este paso lo hacemos para que no queden terrones y la masa no tenga después grumos difíciles de deshacer.
  1. Ralla la piel del limón sobre la mezcla de harinas.
  1. Ahora empezamos con los ingredientes líquidos: En otro bol pon el yogurt y el azúcar y mézclalos bien. Puedes hacerlo con unas varillas de mano o con el accesorio de montar nata que viene con muchas batidoras (es lo que yo hago), o si tienes alguna de esas maravillosas máquinas procesadoras, adelante con ella!
  1. Cuando el azúcar ya esté líquida, añade los huevos de lino que has guardado en la nevera e intégralos y por último el aceite. Aquí puedes mezclar también con las barillas de la batidora.
  1. Llega el momento de deshacer las pepitas de chocolate. Puedes hacerlo al baño maría o en el microondas. Te aconsejo que le pongas un chorrito, (como 2 cs) de agua o de alguna bebida vegetal.
  1. Vamos a mezclar ahora el contenido de un bol en el del otro. Yo siempre voy añadiendo al de los líquidos la mezcla de harinas a poquitos. Y aquí me gusta mezclar con una buena espátula de silicona porque me ayuda a deshacer los posibles grumos y queda todo muy bien integrado.
  1. Prepara ahora tu molde (con papel de horno o con spray) y vierte en él ⅔ de la masa.
  1. En la masa restante pon el chocolate deshecho y mezcla bien.
  1. Y solo tienes que verter la mezcla chocolateada de forma irregular sobre la masa blanca. Puedes coger también un tenedor y meclar un poquito las dos masas creando formas.
  1. Pon el molde en el horno a 210ºC y hornea unos 45-50 minutos.
  1. Aquí viene el inciso hornero: los grados y tiempos son siempre orientativos. Por si no te habías dado cuenta los hornos tienen vida propia, cada uno tiene su carácter, manías y taras (como las personas, vaya) y las indicaciones que van bien a uno horno pueden no ir bien a otro. Lo bueno es intimar con tu horno, que a base de usarlo te cuente sus secretos y que establezcáis una fluida comunicación.
  1. Cuando pinches en el centro del bizcocho y salga sequito, ya lo tendrás. Déjalo enfriar antes de desmoldarlo para que no se te rompa.
  1. Sugerencias de una cocinera con prisas: Con estas cantidades sale bastante cantidad. Mi consejo es que lo porciones y dejes en la nevera lo que os vayáis a comer en los 3-4 días posteriores. El resto: tuper y al congelador. Como ya estará partido podrás ir sacando las porciones que necesites. Te aseguro que una vez descongelado queda perfecto.

Ahora solo te falta prepararte una infusión o un café ☕ si eres del sector cafetero, elegir un buen libro 📚, hacerte sitio en tu rincón de sofá favorito y disfrutar de las cosas buenas de la vida.